Beber burbujas

El título de este artículo es una frase Dom Pierre Perignon, monje benedictino a quien, de forma general, se le atribuye ser el descubridor del champagne. Se dice que después de probarlo por primera vez, gritó por la abadía “venid hermanos, estoy bebiendo estrellas” para hacer así partícipe de su emoción a toda la comunidad.

Hace algunos años me interesé por conocer el mundo del champagne, despertaba en mí especial curiosidad su elaboración, y empecé a asistir a catas en las que personas expertas, como el sumiller y catador de vinos Francisco Javier Rúa (Xavi), finalista al trofeo Nariz de Oro 2004, me explicaban este mundo, del que yo conocía poco pero que me despertaba gran interés.

El champagne significa algo más que beber un vino

Son muchas las películas con escenas en las que cobra protagonismo, asociándolo a todo lo bueno de la vida, a celebraciones, al amor, la elegancia, la sofisticación, el glamour….

Quién no recuerda la escena del café en la película Casablanca en la que Rick e Ilsa “beben burbujas mientras Sam toca As time goes by (“A medida que pasa el tiempo“).

No todo el vino con burbujas es champagne, la diferencia está en el método de elaboración, porque el champagne se elabora siguiendo un método tradicional o champenoise en la región de Champagne o Champaña, al noreste de Francia.

Catar para conocer

A través de esas catas que os comenté, supe que hay siete variedades de uva pero que las cepas mayoritarias son sólo tres: Pinot noir, Pinot meunier (uvas negras) y Chardonnay (uva blanca).

Aprendí que, la historia vinícola clasifica los pueblos y valora en las categorías de Grand Cru, (máxima valoración) Premier Cru y Cru.

Descubrí también la importancia del degüelle, que definirá las características olfativas y gustativas del vino, y que consiste en la eliminación de las lías (levaduras muertas después de la segunda fermentación en botella), éstas previamente se llevaron hasta el cuello de la botella con el “removido”, para luego ser expulsadas, quedando una pequeña merma en la botella que se rellena con el llamado “licor de expedición”(mezcla de vino y azúcar o solo vino) , es lo que se denomina “el dosaje”. Cuando no añadimos azúcar estamos hablando de un brut nature o, también llamado, pas dosé, non dosé, dosé zero.

Abrir una botella de champagne es toda una ceremonia

Para abrir una botella de champagne, se desenrosca el bozal, se sujeta la botella por su base con el pulgar metido en la cavidad, se gira el corcho, no la botella, siempre con delicadeza, no dejar saltar el corcho nunca, y se sirve inclinando un poco la copa, para que las burbujas se mantengan; incluso las botellas de champagne están especialmente diseñadas para resistir la presión del carbónico responsable de sus burbujas, por esta razón son de cristal grueso y oscuro.

En cuanto a la copa será preferiblemente la de vino blanco, el tipo flauta o la tulipa (ancha en el centro y estrecha en el extremo), ésta se sujeta por el centro de su pie para poder degustarlo adecuadamente.

Una botella de champagne debe mantenerse siempre a una temperatura constante, se aconseja entre 7º y 9º y nunca se meterá en el congelador para enfriar, porque afectará a las burbujas y a los aromas.

Una curiosidad que llamó mi atención es que, a pesar de elaborarse con dos terceras partes de uvas tintas, el champagne es un vino blanco y eso es posible gracias al sistema de prensado inmediato aplicado para que el mosto fluya rápidamente y los pigmentos de la piel de la uva negra no tengan tiempo de teñirlo.

Sin duda, el momento ideal para degustarlo es el aperitivo o durante la comida.

Clasificación de los distintos tipos de champagne según la uva:

  • Blanc de Blancs, champagne elaborado sólo con uvas blancas , suelen ser 100 % chardonnay);
  • Cuvée,mezcla de vinos que componen un champagne;
  • Blanc de Noirs, elaborado sólo con uvas tintas, (suelen ser 100 % pinot noir, 100 % pinot meunier, o una mezcla de las dos variedades);
  • Milléssimé, elaborado con las uvas de una única añada, cuando ésta es de excelente calidad.

Y, recordad que el champagne es mal amigo de las mezclas.

Las grandes historias de amor empiezan con champagne.

Honoré de Balzac

A mi sobrino Javier, gran observador de la vida.