Vestuario masculino en bodas – el chaqué

Autora: Carmen Vázquez

Fuente_20Minutos_Autor_Vicente Marí_EFE

Fuente: 20 Minutos. Autor: Vicente Marí – EFE


Vamos a hacer una reflexión sobre el chaqué, por ser esta una prenda que se ha popularizado mucho en las bodas, llevándolo los novios, testigos y padrinos (Se aconseja que el color del chaqué del novio sea diferente al de los testigos); sin por ello olvidar el traje formal o la media etiqueta.

El chaqué es un traje de etiqueta, esto quiere decir que debe cumplir con unos requisitos, establecidos por los usos y costumbres. Se utiliza durante el día y puede ser negro o gris. Las prendas que deben vestirse con el chaqué son: camisa, corbata, chaleco, pantalón, calcetines, zapatos (de cordones, negros y sin brillo), chaqueta, sombrero, guantes. El sombreo y los guantes son opcionales.

Historia

Si hacemos un breve repaso por la historia, en cuanto a vestuario masculino moderno, nos encontramos con que la primera y más importante prenda que usaba el hombre a comienzos de s.XIX fue la levita o abrigo negro, popularizada en la época Victoriana (1837-1901), por su uso habitual por parte del Príncipe Alberto de Sajonia Coburgo-Gotha, consorte de la Reina Victoria, que la llevaba en casi todas las actividades formales a las que asistía, aunque su uso comenzaría a decaer a finales de siglo, entre otros motivos, por la aparición del chaqué. De esta forma, la levita se dividió en dos elementos, por un lado el chaqué que mantendría los faldones y, por otro el traje, que los pierde.

El chaqué también fue utilizado en la Corte Británica como vestimenta para montar a caballo y, precisamente, de este uso para montar a caballo viene el corte que tiene el faldón que, como ejemplo, se puede ver en numerosas escenas de caza pictóricas, en las que se representa a caballeros ingleses montando con chaqué de color rojo y pantalones negros.

Una vez generalizado su uso para montar, poco a poco, empieza a utilizarse como prenda de mañana, de ahí la denominación en inglés “morning coat” de carácter formal, por su similitud con el frac pero de mayor comodidad que éste.

Y, partiendo este recorrido histórico, cabe señalar que existe una cierta discusión en cuanto al origen del chaqué pues, para algunos autores su origen se debe a la adaptación que, para montar a caballo, realizaron los ingleses de la levita, mientras que otros autores lo atribuyen a las casacas de la marina británica de mediados del s.XVIII, que conserva, de la original casaca, su longitud y mantiene los faldones alrededor.

Por todo ello y tomando como base la levita, se puede considerar el chaqué, el vestuario masculino moderno del hombre occidental con más antigüedad.

Actualidad

En la actualidad muchos novios adaptan el chaqué tradicional a las últimas tendencias en moda, así podemos ver como se igualan, en tejido y color, la levita y el pantalón como si de un traje se tratara. El pantalón se estrecha, tal y como marca la moda de hoy en día, y las notas de color están permitidas en la camisa, la corbata y el chaleco que, también, admite dibujo.

En mi opinión, la clave es saber elegir el modelo más acorde a la ceremonia y al estilo personal. Dependiendo de nuestro estilo, de las características de nuestro cuerpo, de lo cómodos que nos sintamos, a veces va a ser mejor que optemos por llevar un traje, que siempre acertaremos y nos puede hacer sentir más seguros que llevar un chaqué y sentir que no lo llevamos con naturalidad. No a todos los hombres les queda bien un chaqué. Así pues, el día de tu boda vístete con el traje que mejor se adapte a tu personalidad y a la ceremonia que tú y tu pareja soñáis.

El buen humor es el mejor traje que puede vestir la sociedad.

William Thackeray