Una cita ineludible para los amantes del protocolo y la historia

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La familia Crawley vuelve a darse cita en la gran pantalla con la secuela Downton Abbey: Una nueva era, que se estrena hoy en salas de toda España, para hacer las delicias de todos los amantes del protocolo y la historia.

Downton Abbey es en verdad Highclere Castle, hogar de George Herbert, el octavo conde de Carnarvon y su esposa la condesa Lady Fiona Carnarvon.  Se encuentra en Hampshire, Inglaterra, en un cruce de caminos entre Winchester y Oxford, Londres y Bristol. Aunque los primeros datos sobre esta propiedad se remontan al siglo VIII, la construcción del castillo, tal y como se conoce hoy en día, data del año 1842 y fue diseñado por Sir Charles Barry, quien fue el responsable también del diseño del Palacio de Westminster. Hoy en día, este espectacular enclave acoge visitantes de todo el mundo y es el escenario de múltiples eventos, como presentaciones de producto, entregas de premios, bodas o rodajes.

Todas estas iniciativas se benefician de la espectacular estética del edificio y sus alrededores, capaces, en caso de las producciones televisivas y cinematográficas, de transportar a los espectadores a un tiempo y espacio testigos de los más significativos hechos históricos.

Este es el caso de Downton Abbey, una ficción compuesta por una serie de seis temporadas y dos películas, que trata como en las primeras décadas del siglo XX Robert Crawley, el séptimo conde de Grantham, y su familia luchan por proteger su mayorazgo. Sin un hijo varón, no resultaría fácil preservar el patrimonio y el posicionamiento social de la familia, deberes intrínsecos a su rango. Como indica la propia Lady Fiona Carnavon en su libro Lady Almina and the real Downton Abbey: The lost legacy of Highclere Castle, “casas como Highclere eran una responsabilidad a la vez que un privilegio […] en gran medida, el castillo era propietario de la familia y no viceversa”. Como centro de poder político y cultural, tanto para los condes de Grantham como para sus coetáneos en la realidad, el quinto conde de Carnavon y su esposa Lady Almina, era imperativa la celebración en la propiedad de cacerías, cenas de gala e incluso de recepciones que tenían como invitados de honor a miembros de la casa real.

Los productores de la serie y la película han cuidado hasta el más mínimo detalle la presentación de estos eventos, exponiéndolos de forma fidedigna con la época y con las reglas del protocolo social. Es interesante destacar aquí el análisis que realizan Daniel Delmás y Maribel Gómez en su libro Spoilers de Protocolo sobre diversos aspectos de esta disciplina en la serie, como la figura del anfitrión en los actos sociales, saludos y tratamientos, servicios en la mesa y la etiqueta: todos estos ingredientes se conjugaban como la necesidad de establecer un orden, que imponía una jerarquía dentro de la casa en la que la familia noble y el personal del servicio solo interactuaba de forma muy organizada. Estas normas han logrado superar la prueba del tiempo y continúan vigentes a día de hoy, por lo que la serie resulta en un decálogo de protocolo puesto en práctica en cada uno de sus episodios.

Además de los usos y costumbres cotidianos, esta ficción también refleja el nacimiento de varios espacios de progreso que caracterizan el siglo XX y se extienden hasta nuestros días. Por un lado, destacan incipientes movimientos sociales, sobre los que se continúa trabajando hoy en día: el nuevo posicionamiento de la mujer en la vida pública, profesional y social se ve encarnada en los diversos retos que enfrentan las tres hermanas protagonistas de la serie: Lady Mary y Lady Sybill y Lady Edith; el latiente, pero velado movimiento LGTBIQ+ que protagoniza el personaje de Thomas Barrow o el nacimiento de una nueva clase social, y la exigencia de sus derechos, enfatizada por los personajes de Matthew Crawley o Tom Branson.

Por otro lado, resulta interesante también explorar la reacción de los personajes a la llegada de las nuevas tecnologías. Algunos de ellos expresan lo excéntrica que les resulta electricidad, muestran su dificultad para adaptarse a la velocidad – no solo de automóviles, sino de artilugios domésticos, como la rueda de la máquina de coser – y consideran diabólicos e innecesarios medios de comunicación por entonces muy disruptivos como el teléfono o la radio. La adquisición de esta última generó una gran controversia en Downton, puesto que fue motivada por la primera emisión por radio de un miembro de la realeza, el rey Jorge V, con motivo de la inauguración de la Exhibición del Imperio Británico en 1924. La casa real había decidido que era necesario actuar según los tiempos y así debían proceder los Crawley. El posicionamiento de instituciones aristocráticas estaba cambiando de forma irrefrenable, muchas casas como Downton estaban desapareciendo y los propios personajes eran conscientes de los cambios que se estaban produciendo en su entorno. Por este motivo, en la serie comienzan a intercambiarse diálogos sobre la necesidad de adaptarse para subsistir. Como también sucedió bajo la supervisión de Lady Almina Carnarvon en la realidad, en la serie, las majestuosas salas de Downton Abbey se convirtieron en un hospital para heridos durante la I Guerra Mundial. Además, durante la sexta temporada, a pesar del escepticismo de algunos miembros tanto de la familia como del servicio, los Crawley dieron acceso a los curiosos a realizar visitas turísticas y, según el trailer de Downton Abbey: una nueva era también presenciarán cómo se ejecuta un rodaje cinematográfico dentro de su domicilio.

Esta nueva película se estrena hoy en los cines de España, una cita ineludible para los grandes aficionados al protocolo y la historia. Se trata de una oportunidad para que los espectadores podamos hacer un viaje en el tiempo, siendo testigos de los más significativos acontecimientos del siglo XX. Se nos presenta la ocasión de volver a entrar, a través de la pantalla, en los muros de Highclere Castle y esta es una invitación que de ningún modo podemos rechazar.

Referencias para la realización de este artículo:

Carnarvon F. (2011). Lady Almina and the Real Downton Abbey: The Lost Legacy of Highclere Castle. Londres: Hodder & Stoughton.

Delmás D., Gómez M. (2019). Spoilers de Protocolo. Manual de Protocolo para Serieadictos. España: Editorium.

Leal R. (2011). Un viaje a Downton Abbey. Antena 3. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=eTIW2b4ReYs

Versión en galego

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A familia Crawley volve atoparse na gran pantalla coa nova historia Downton Abbey: una nueva era, que se estrea hoxe nas salas de España, para delicia de todos os amantes do protocolo e da historia.

Downton Abbey é en realidade o castelo de Highclere, o fogar de George Herbert, oitavo conde de Carnarvon e a súa esposa, a condesa Lady Fiona Carnarvon. Atópase en Hampshire, Inglaterra, nun cruce entre Winchester e Oxford, Londres e Bristol. Aínda que os primeiros datos sobre esta propiedade remóntanse ao século VIII, a construción do castelo como se coñece hoxe data de 1842 e foi deseñada por Sir Charles Barry, quen tamén foi o responsable do deseño do Palacio de Westminster. Hoxe, este espectacular enclave acolle visitantes de todo o mundo e é escenario de múltiples eventos, como presentacións de produtos, entregas de premios, vodas ou rodaxes de películas.

Todas estas iniciativas benefícianse da espectacular estética do edificio e da súa contorna, capaces, no caso das producións televisivas e cinematográficas, de transportar aos espectadores a un tempo e espazo que testemuñan os acontecementos históricos máis significativos.

É o caso de Downton Abbey, unha ficción composta por unha serie de seis tempadas e dúas películas, que trata sobre Robert Crawley, o sétimo conde de Grantham, e a súa familia. Os Crawley loitan por protexer o seu morgado nas primeiras décadas do século XX: sen fillo varón non sería doado conservar o patrimonio e a posición social da familia, deberes intrínsecos ao seu rango. Como indica a propia Lady Fiona Carnavon no seu libro Lady Almina and the real Downton Abbey: The lost legacy of Highclere Castle, “casas coma Highclere eran unha responsabilidade ademais dun privilexio […] en gran medida, o castelo era dono da familia e non viceversa”. Como centro de poder político e cultural era imprescindible a celebración na propiedade de cacerías, ceas de gala e mesmo recepcións que tiñan como convidados de honra a membros da casa real, tanto para os condes de Grantham como para os seus contemporáneos na realidade, o quinto conde de Carnavon e a súa esposa Lady Almina.

Os produtores da serie e da película encargáronse de representar estes eventos, onde ata o máis mínimo detalle é exposto fielmente, de acordo co tempo e coas normas do protocolo social. É interesante destacar aquí a análise realizada por Daniel Delmás e Maribel Gómez no seu libro Spoilers de Protocolo sobre diversos aspectos desta disciplina na serie, como a figura do anfitrión nos actos sociais, os saúdos e tratamentos, os servizos de mesa e a etiqueta: estes ingredientes combinábanse pola necesidade de establecer unha orde, unha xerarquía dentro da casa na que a familia fidalga e o persoal de servizo só interactuaban de forma moi organizada. Estas normas lograron resistir o paso do tempo e seguen vixentes na actualidade. Por iso, a serie dá como resultado un decálogo de protocolo posto en práctica en cada un dos seus episodios.

Ademais dos usos e costumes cotiáns, esta ficción tamén reflexa o nacemento de diversos ámbitos do progreso que caracterizan o século XX e se extenden ata os nosos días. Por unha banda, destacan os movementos sociais emerxentes, nos que se segue traballando na actualidade: a nova posición da muller na vida pública, profesional e social personifícase nos diversos retos aos que se enfrontan as tres irmás protagonistas da serie: Lady Mary e Lady Sybill e Lady Edith; o movemento LGTBIQ+ latente pero velado protagonizado polo personaxe de Thomas Barrow ou o nacemento dunha nova clase social, e a reivindicación dos seus dereitos, encarnado polos personaxes de Matthew Crawley ou Tom Branson.

Por outra banda, tamén é interesante explorar a reacción dos personaxes ante a chegada das novas tecnoloxías. Algúns deles expresan o excéntrico que lles resulta a electricidade, amosan a súa dificultade para adaptarse á velocidade -non só dos coches, senón dos aparellos domésticos, como a roda da máquina de coser- e consideran medios de comunicación como o teléfono ou a radio diabólicos e innecesarios. A adquisición desta última xerou unha gran polémica en Downton, posto que foi motivada pola primeira emisión radiofónica dun membro da realeza, o rei Xurxo V, con motivo da inauguración da Exposición do Imperio Británico en 1924. A casa real decidira que era necesario actuar segundo os tempos e por iso os Crawley debían proceder da mesma maneira. O posicionamento das institucións aristocráticas estaba cambiando de xeito irrefreable, moitas casas como Downton foron desaparecendo e os propios personaxes eran conscientes dos cambios que se estaban producindo no seu entorno. Por este motivo, na serie comezan a intercambiarse diálogos sobre a necesidade de adaptarse para sobrevivir. Como tamén aconteceu baixo a supervisión de Lady Almina Carnarvon na realidade, na serie, as maxestosas habitacións de Downton Abbey convertéronse nun hospital para feridos durante a Primeira Guerra Mundial. Así mesmo, a pesar do escepticismo dalgúns membros tanto da familia como do servizo, na última tempada, os Crawley deron acceso aos curiosos para facer visitas turísticas e, segundo o tráiler de Downton Abbey: una nueva era tamén serán testemuñas de como se realiza unha rodaxe dentro da súa casa.

Esta nova película estréase hoxe nas salas de España, unha cita ineludible para os grandes afeccionados ao protocolo e á historia. Esta é unha oportunidade para que os espectadores realicen unha viaxe no tempo, presenciando os acontecementos máis significativos do século XX. Preséntasenos a posibilidade de volver entrar, a través da pantalla, nas paredes do castelo de Highclere e esta é unha invitación que non podemos rexeitar.

Referencias para a realización deste artigo:

Carnarvon F. (2011). Lady Almina and the Real Downton Abbey: The Lost Legacy of Highclere Castle. Londres: Hodder & Stoughton.

Delmás D., Gómez M. (2019). Spoilers de Protocolo. Manual de Protocolo para Serieadictos. España: Editorium.

Leal R. (2011). Un viaje a Downton Abbey. Antena 3. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=eTIW2b4ReYs