Aunque los eventos virtuales ya llevaban tiempo en el mercado, han sido las medidas impuestas por las utoridades en base a las recomendaciones sanitarias, con motivo de la pandemia por la COVID-19, las que permitieron que se consolidasen.

Disfrutar de los eventos virtuales no resulta fácil para las personas que priman el contacto físico, pero sin duda son muchas sus bondades. Aunque para que la experiencia sea más satisfactoria, comparto tres recomendaciones.

  1. Las cámaras, en principio, deben estar conectadas. Las apagaremos cuando la organización del evento nos lo pida, por algún motivo.
  2. Los micrófonos deben estar apagados, salvo cuando intervengamos.
  3. Debemos participar, es importante la participación del público en todo tipo de eventos, y los virtuales también eventos. Eso sí, debemos ser prudentes en la extensión de nuestras intervenciones.