La corbata. Etiqueta masculina

Tras las declaraciones del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, en las que recomendaba a los hombres «descorbatarse» para contribuir en el ahorro energético ante las previsiones de tiempos duros, vinculados al cambio climático y nuestra dependencia energética del petróleo y el gas procedente de otros países, que van a requerir un importante esfuerzo de ahorro de energía para poder hacer frente a las restricciones que se esperan, recibí la llamada de una periodista del Huffingtonpost preguntándose qué dice el protocolo al respecto, asunto de interés, también, para Ondacero que se hizo eco del artículo.

Insisto, cuestión social

Tal y como digo en mi libro Cuestión social, el protocolo avanza con los tiempos, reflejando a la sociedad de cada momento. En este sentido se ve que, la corbata es un elemento cada vez menos habitual de la forma de vestir masculina. La corbata aparece en el s. XVII en un contexto militar, tal y como indica mi compañera Carmen Vázquez González en su artículo de hace un tiempo, pero es en los s. XIX y XX en los que, de forma más especial, cualquier hombre serio tenía que ir al trabajo con su chaqueta y su corbata, y resultaba impensable asistir a un evento social sin traje y corbata. Pero, en la última década son muchos los cambios de etiqueta que se ven. Proceso evolutivo en el que Internet y las redes sociales tienen mucho que ver, pues el ver la forma de vestir y la etiqueta de otros países y a hombres triunfadores con una etiqueta más que relajada que, apesar de ir sin traje y sin corbata, son tenidos en cuenta y admirados, fue quitando el miedo a muchos a no ser serios simplemente por no llevar corbata y los referentes están cambiando. Las calles, poco a poco, se fueron aligerando de corbatas. El siguiente reto era ir al trabajo, sobretodo dependiendo de en qué puestos, sin corbata. Toda una osadía que daba que hablar. ¿Otro gran reto? asistir a eventos sociales sin corbata e, incluso, los más atrevidos sin chaqueta… ¿Quién se atreve? unos cuantos, pero sobretodo los más jóvenes que en los dos últimos años, he ido comprobando, de manera cada vez más general, que muchos ni se plantean asistir a eventos, especialmente sociales, sintiéndose disfrazados, pues la corbata es una prenda que, simplemente, nunca ha estado en sus armarios o la han ido retirando.

¿Es necesario castigar a los hombres?

Pues bien, el camino del descorbatamiento masculino comenzó hace unos años y, parece que es un camino sin mucha vuelta atrás. Porque lo cierto es que, vestir chaqueta y corbata a partir de los 25º es muy complicado para una gran parte de los hombres, si la temperatura sube de los 35º se empieza a convertir en un acto heróico y llegados a los 40º y subiendo… es jugarse la vida (entiéndase la exageración).

Así, la corbata se está convirtiendo en el traje largo de fiesta femenino, que muchas sueñan con ponerse y buscan con ansia eventos en los que poder vestir de largo que, a veces las lleva a que, ante la falta de eventos y, por tanto, de ocasiones para usarlos, se lleven de manera incorrecta, vistiéndolos en eventos de mañana y de primeras horas de la tarde… , Las corbatas parece que van por ese camino.

¿Qué es lo que todavía sí indica la etiqueta?

La etiqueta sí que siempre ha señalado que cuando el hombre sale de casa con chaqueta y corbata ha de llega a casa tal cual ha salido (alguna excepción romática era tenida por buena, como cuando el hombre se quitaba su chaqueta para abrigar a una mujer «desvalida» que pasaba frío. Pero, aún así como las normas de comportamiento «obligaban» al hombre a acompañar a la mujer a casa, una vez dejada a buen recaudo, ella devolvía la chaqueta a su propietario, que se veía repentinamente adornada por una mezcla de olores masculino y femenino que perduraba en el recuerdo de ambos).

Recordemos que cuando hablamos de etiqueta, especialmente de etiqueta social, hablamos de corrección. Así las cosas, ¿es correcto poner un traje de chaqueta para dejar la chaqueta en el respado de una silla y aflojarse o, directamente, quitarse la corbata y guardarla en un bolsillo del traje? ¿es correcto lucir lamparones de sudor en las axilas?

Hoy sí hay alternativas

Hace unos años no había muchas alternativas en la moda masculina, pero actualmente existen opciones de telas ligeras, como el lino, y cortes de camisas que no admiten corbatas y que no exigen chaquetas.

Pero, no todo vale

No todo vale, especialmente cuando nos referimos a eventos oficiales e institucionales y eventos en los que se nos indica la etiqueta a seguir. Si una invitación pone «traje oscuro», no quiere decir ir con ropa negra, sino con traje de chaqueta y corbata.

Motivos para descorbatarse

  • La forma de vestir evoluciona.
  • Comodidad.
  • El clima está cambiando.
  • El clima laboral laboral se ve afectado: aire acondicionado vs calefacción: «Yo tengo frío», «Yo tengo calor».

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